La descontextualización del arte
Así se puede resumir la actuación, por llamarla de alguna forma, de Chimo Bayo el sábado pasado en el Elástico. Unas cuantas canciones pregrabadas compuestas en un momento de inspiración, y los consabidos “ju-jas” acompañados de eslóganes de discoteca de pueblo (“¡Ahora vamos a llegar hasta el paraíso!”), fueron más que suficientes para meterse en el bolsillo a todos los modernos, teóricamente ajenos al bakalao de principios de los 90. Incluso a La China Patino, Vanexxa o Johann Wald (cómo no), allí presentes y, por una noche, makineros como los que más. Un triunfo (y que le/nos quiten lo bailado).
El día anterior, la sesión de Nacho Canut y Mario Vaquerizo atrajo también a no pocos famosos (David Delfín, Bimba Bosé, Roberta Marrero y un montón más de caras de esas que te suenan de algún indeterminado MySpace o Fotolog…) al Ochoymedio. Ofreció sobre todo techno el primero y petardadas el segundo, en una noche que empezó muy divertida pero que fue torciéndose por circunstancias más personales, y terminó con la impotencia de poder ofrecer tan solo consuelo y cariño. Pero mucho de las dos cosas.
Con todos mis respetos… vaya caca de blog que te esta quedando, primo. Si reinventarse es hablar de todos los famosetes que ves o que tus amigos han visto y luego te han contado, pues nada, reiventese Vd. a gusto.
Pena. El blog anterior me molaba.
No me hables de respeto en esos términos. Tampoco tengo por costumbre valorar opiniones de gente anónima y que se escuda en direcciones de email falsas.
Tú eres una persona ruín y cobarde. Yo sólo tengo un blog de mierda.
Ancha es internet, elige si quieres otro sitio que te resulte más enriquecedor. O sal a la calle y pasea. No pierdas el tiempo con esto.
En serio.
Juan, que has vuelto a irte….jo
RIP
qué fuerte, estás más actualizado en el tillate que en tu blog